lunes, 7 de enero de 2019

balonmano

2019/01/07 Hoy ha finalizado el Campeonato por Autonomies Nacionales en Valladolid entre la SEL. CATALUÑA JUVENIL MASCULINO vs SEL. C.VALENCIANA JUVENIL MASCULINO.



Quedando Campeones la Sel. Catalana por goleada 20-36, des de casa, después de haver visto todos los partidos que jugava Catalunya, la final por TD, desde donde he sacado estas fotos. 

Felicidades para todos los equipos. 

Mención especial a los catalanes por quedar campeones y a mi nieto Jan Rof. jrrof













Jan Rof felicita al rival valenciano



sábado, 17 de noviembre de 2018

otoño



Con el otoño llegan las temperaturas más bajas y las hojas coloridas, pero en el mundo de la poesía el otoño representa la melancolía, los paisajes sombríos, el pasado irrecuperable y la muerte, como vemos en estas citas otoñales de poetas españoles e hispanoamericanos.
En el alto otoño del mar
lleno de niebla y cavidades,
la tierra se extiende y respira,
se le caen al mes las hojas.
Pablo Neruda, "Testamento de otoño"


El cárdeno otoño
no tiene leyendas
para mí. Los salmos
de las frondas muertas,
jamás he escuchado,
que el viento se lleva.
Yo no sé los salmos
de las hojas secas,
sino el sueño verde
de la amarga tierra.- 
- Antonio Machado, "Otoño"


El otoño se acerca con muy poco ruido:
apagadas cigarras, unos grillos apenas,
defienden el reducto
de un verano obstinado en perpetuarse,
cuya suntuosa cola aún brilla hacia el oeste.

Se diría que aquí no pasa nada,
pero un silencio súbito ilumina el prodigio:
ha pasado
un ángel que se llamaba luz, o fuego, o vida.
Y lo perdimos para siempre.
Ángel González,


"El otoño se acerca"
Abandonada al lánguido embeleso
que alarga la otoñal melancolía,
tiembla la última rosa que por eso
es más hermosa cuanto más tardía.
[...]
Y en una blanda lentitud, dichosa
con la honda calma que la tarde vierte,
pasa el deshojamiento de la rosa
por las manos tranquilas de la muerte.- 
Leopoldo Lugones, "Rosa de otoño"


Aquel verano, delicado y solemne, fue la vida.
Fue la vida el verano, y es ahora
como una tempestad, atormentando
los barcos fantasmales que cruzan la memoria.
[...]
Se muere el mar de otoño
y hay niños que apuñalan las estatuas
y las olas arrastran candelabros, sables rotos.
Alguien que no conozco me persigue llorando
-pero sé que el verano fue la vida.- 

Felipe Benítez Reyes, "Las sombras del verano"


El otoño vendrá con caracolas,
uva de niebla y montes agrupados,
pero nadie querrá mirar tus ojos
porque te has muerto para siempre.
Federico García Lorca, "Alma ausente"


Aquí llega el otoño, con su voz de ceniza,
desalentando sueños, cubriendo de hojarasca
las imágenes rotas que el corazón conoce.- 
Jon Juaristi, "Cambra de la tardor"


Melancolía
Me siento, a veces, triste
como una tarde del otoño viejo;
de saudades sin nombre,
de penas melancólicas tan lleno...
Mi pensamiento, entonces,
vaga junto a las tumbas de los muertos
y en torno a los cipreses y a los sauces
que, abatidos, se inclinan... Y me acuerdo
de historias tristes, sin poesía... Historias
que tienen casi blancos mis cabellos.- 
Manuel Machado, "Melancolía"


Habernos conocido
un otoño en un tren que iba vacío;
La radiante, aunque cruel
promesa del deseo.
La cicatriz de la melancolía
y el viejo afecto con el que entendemos
los motivos del lobo.
[...]
Los poemas, que son cartas anónimas
escritas desde donde no imaginas
a la misma muchacha que un otoño
conocí en aquel tren que iba vacío.- 
Joan Margarit, "Cosas en común"


No vuelven las mujeres con las cuales
cambiabas años de tu soledad
por un fugaz momento de ternura.
Tan ardiente es la vida en el otoño,
que en las horas de angustia no podrás
amar ni a la mujer que ya has perdido.- 
Joan Margarit, "Edad roja"


Te recuerdo como eras en el último otoño.
Eras la boina gris y el corazón en calma.
En tus ojos peleaban las llamas del crepúsculo.
Y las hojas caían en el agua de tu alma.
[...]
Tu recuerdo es de luz, de humo, de estanque en calma!
Más allá de tus ojos ardían los crepúsculos.
Hojas secas de otoño giraban en tu alma.-

       Pablo Neruda, "Poema 06"


Si no hay conocimientos en las cenizas
dejémoslas caer en la belleza frágil
de este rosal que tiembla en el otoño.- 
Francisco Brines, "Despedida al pie de un rosal"

Belleza del durmiente
que agita imperceptible el mudo pecho
para alzarse después con mayor vida;
como en la primavera los árboles del campo.)
¿Cómo en la primavera...?
No es lo que veo, entonces, trastorno de la muerte
sino el soñar del árbol, que desnuda,
su frente de hojarasca,
y entra así cristalino en la honda noche
que ha de darle más vida.
[...]
Las rotas alas de la noche caen
sobre este vasto campo de ceniza:
huele a carroña humana.
La luz se ha vuelto negra, la tierra
sólo es polvo, llega un viento
muy frío.
Si fuese muerte verdadera la de este bosque de oro
sólo habría dolor
si un hombre contemplara la caída.
Y he llorado la pérdida del mundo
al sentir en mis hombros, y en las ramas
del bosque duradero,
el peso de una sola oscuridad.-
Francisco Brines, "Otoño inglés"


Afegeix la llegenda

miércoles, 5 de septiembre de 2018

vacaciones 2018

      Durante mis vacaciones en Llanars (en la Vall de Camprodon Girona) en el acogedor pueblo, en mi sills di grandes paseos, lo que encontré muy bonito y cuidado, las grandes extensiones de hierba verde y recortada en los parques El Toro o Mossen Lluís, daba gusto pasearse en ellos. Cada tarde nos llovió.

      También la riera de Feitús, es brozada en un largo trazado dejando ver el cauce, un lugar acogedor, donde leí parte del libro es mentado, al murmullo del agua al chocar con las piedras. Todo un placer. Visité La Roca, Sant Pau de Seguries y Camprodon.

       Vencí mis miedos de adaptación, lavabo, cama, mí andar cansino, venció los 74 cortos pasos por 4 veces al día, para acostarme y levantarme. Estoy contento de tal proeza. Apoyado con fuerza a mí andador (balcón) pasito a pasito, cansado muy cansado, vencí lo que más temía. 

      Le estoy agradecido a mí ELA que me tocó para vivir, que aun después de diez y siete años del diagnóstico, me permita hacer estas proezas, dentro de mis limitaciones. Josep 











UN ANDAR SOLITARIO ENTRE LA GENTE

Antonio Muñoz Molina 
(recomiendo su lectura)

Tú Decides lo que Quieres y Cuándo lo Quieres. Quiero vivir así, con esta ligereza, entre las caminatas y los libros, con el cuaderno y los lápices y la mochila al hombro, con mis botas fuertes y cómodas, que impulsan elásticamente mis talones y los músculos de las piernas, el émbolo de hueso del fémur engarzado en la pelvis, con su fortaleza de osamenta primitiva, la base que se aposenta la columna vertebral. Quiero vivir a pie, vivir a mano, vivir a lápiz, vivir a mi aire, a lo que salte, al aire que mueve mí cuerpo al desplazarse, como las brazadas de los nadadores, a lo que salta y lo que aparece a cada momento delante de mí. Quiero no salir de mi asombro. Quiero dejar a un lado o en suspenso lo que soy y lo que llevo conmigo y volcarme más bien en lo que llega y en lo que voy encontrándome, como esos personajes de los cuentos antiguos que no tienen pasado ni otra biografía que la de sus encuentros por los caminos, la gente con la que conversan, lo que escuchan furtivamente cuando se para a descansar y les llega una conversación  en una mesa contigua, al otro lado de la puerta. Quiero ir con una ropa ligera y suficiente y con las manos en los bolsillos, y a ratos oscilando al ritmo binario de la caminata. Quiero buenos bolsillos en los que quepa lo que voy encontrando, alguno lo bastante holgado para llevar en él un libro; u libro ligero, desde luego, de bolsillo, que no pese mucho, que se deje leer a ratos y rachas, que pueda leerse de  principio a fin también a saltos, al azar, a salto de mata. Quiero sentirme instalado en el tiempo como en un paisaje anchuroso que no tengo ninguna urgencia por atravesar, aunque disfrute mucho caminando rápido.

Vive en la Isla donde las cosas Son Invisibles. Recuerdo los caminos del campo holandés, a las afueras de Ámsterdam, la tierra plana y el cielo atlántico dilatando el espacio sin hacerlo opresivo ni ajeno. Quiero tener mi cuarto, con mis papeles, mi música, mis cuadernos, mis fotos, mis tarros y estuches de lápices, la ventana muy ancha por la que entre todo el día una luz pálida, el sillón con escabel donde me siento a leer con una vista del cielo sobre las terrazas de Madrid. Pero me gusta llevar mi cuarto conmigo, como un escribano ambulante, y poder instalarme en cualquier momento en cualquier sitio. Quiero quedarme en un café  mirando por la ventana y leyendo el periódico o no haciendo nada más fijarme en la gente que pasa, prestar atención a las conversaciones cerca de mí. Quiero sacar mi cuaderno y mi lápiz en la mesa corrida de una biblioteca pública o en el restaurante  en el que como solo y aprovecho la espera para hacer una anotación rápida, el borrador de algo que no quiero que se me olvide, el apunte verbal de una cara que me atrae en una mesa cercana. Me gusta el silencio en mi cuarto y el rumor de la gente a mí alrededor en las bibliotecas y en los cafés.


lunes, 18 de junio de 2018

verbenas



Nos encontramos a la puertas de San Juan, este año cae en domingo, arderán hogueras por doquier, sonaran los típicos petardos, habrá fiesta verbenera coca y moscatel, dicen que es “el día más largo del año”, y digo yo, si es así también “será la noche más corta”.
 Para los que somos mayores, en casa, un poco de coca, para no olvidar las verbenas de antaño pasadas, en mi contador ya son setenta y cinco las verbenas vividas.
Nací en una casa de payes, de niño me conformaba con una pequeña hoguera, de hierbas y cuatro cañas secas, la coca elaborada en casa.
De petardos ni uno. Nada teníamos, nada nos faltaba. Conformados con poca cosa, nos hemos hecho mayores. Para navegar con la abundancia actual…
Ahora todo es grande y nosotros también, crecimos a golpe de verbenas.
Felicitar a los Juanes y Juanas, un santo bien señalado en el calendario.
Set felices! 
Josep

     Por una calle solitaria, un hombre
de blusa azul, el rostro mal rapado,
los ojos inocentes y tranquilos
y el corazón ligero, aprieta el paso.
Lleva en la mano diestra
un bulto envuelto en un pañuelo blanco.
Dobla la esquina.
                         -¿A dónde vas?
              -Le llevo,
un poco de comida a ese muchacho.
Antonio Machado

Quiero llorar mi pena y te lo digo…
Quiero llorar mi pena y te lo digo
para que tú me quieras y me llores
en un anochecer de ruiseñores,
con un puñal, con besos y contigo.

Federico Garcia Lorca

Soneto de la dulce queja
Tengo miedo a perder la maravilla
de tus ojos de estatua, y el acento
que de noche me pone en la mejilla
la solitaria rosa de tu aliento.

Federico Garcia Lorca

Noche del amor insomne
Noche arriba los dos con luna llena,
yo me puse a llorar y tú reías.
Tu desdén era un dios, las quejas mías
momentos y palomas en cadena.

Federico Garcia Lorca


Llagas de amor
Esta luz, este fuego que devora.
Este paisaje gris que me rodea.
Este dolor por una sola idea.
Esta angustia de cielo, mundo y hora. 


Federico Garcia Lorca

Soneto gongorino
Este pichón del Turia que te mando,
de dulces ojos y de blanca pluma,
sobre laurel de Grecia vierte y suma
llama lenta de amor do estoy parando

Federico Garcia Lorca